martes, 20 de enero de 2009

Diálogos en camino - DIA I


Patito.-: Hola Ardilla, ¿descansaste bien?
Ardilla.-: Hola Patito, ¡buenos días! Si, gracias descansé bien. ¡Estaba muy cansada! Espero que el camino de hoy sea mejor que el de ayer y sobre todo que podamos conseguir algo de comida
Patito.-: Eso nunca se sabe, lo de la comida no es fácil y tú no piensas más que en comer. Hay que confiar en la Providencia. Me parece estupendo que estés bien descansada porque... voy a proponerte algo
Ardilla.-: A ver patito, cuenta, soy toda oídos
Patito.-: Te iba a proponer conversar mientras caminamos, ¿que te parece?
Ardilla.-: Excelente, ¡conversemos! Eso nos hará más ligero el viaje
Patito.-: Y más entretenido. Cada día podemos hablar de algo diferente. Te veo muy animada
Ardilla.-: ¿Cuántos días crees que tendremos aun que caminar?
Patito.-: Uf, mejor ni los contamos, pero más de cien
Ardilla.-: ¡Si, mejor ni los cuento que me canso!
Patito.-: Cómo te mueves, ¿te gusta bailar?
Ardilla.-: ¡Me encanta! Hay que estar alegres y en forma para poder caminar, ¿no crees?
Patito.-: Si, si. Además de hablar podríamos bailar cada día a un ritmo diferente. ¿Te imaginas?, caminar, hablando y bailando.
Ardilla.-: Me parece excelente idea patito, ¡así los días se harán más cortos!
Patito.-: Eso me recuerda a Baloo... "busca lo más vital, no mas... “¿tu conoces a Baloo?
Ardilla.-: ¡Claro que conozco a Baloo! Un oso encantador que cantaba y bailaba todo el día.
Patito.-: Somos muy amigos. Que grandes juergas nos corrimos... que tiempos aquellos...
Ardilla.-: Patito, ¿tú has estado en grandes juergas? ¿Y que pasó contigo? ¿Por qué traes esa cara tan triste?
Patito.-: Bueno, esa es una historia que espero contarte algún día, aunque no estoy triste. Es mi cara. Este pico tan grande que me da un aire melancólico.
Ardilla.-: Hummm.. No quedo muy convencida pero está bien, ya me contarás en algún momento. Mira ahora que lindo se pone el día, escucha los sonidos de la naturaleza, mira las mariposas: se despiertan y llenan de colores nuestro camino.
Patito.-: Si, si, tienes razón... ya es hora de caminar, vamos. ¿De que podemos hablar?
Ardilla.-: De cualquier cosa, pero vamos, vamos, que el camino es largo y tendremos que llegar a algún sitio más agradable que este, ¿no?
Patito.-: ¿Sabes que te digo? Que el camino ya es más agradable contigo a mi lado
Ardilla.-: Patito, lo que pasa es que uno siempre debe estar acompañado, la vida es más linda.
Patito.-: Si, si a mí me gusta estar acompañado.
Ardilla.-: ¿No te aguijonea la curiosidad por lo que encontraremos en el camino?
Patito.-: No, porque yo sé lo que encontraremos.
Ardilla.-: ¿Ya viniste por este camino?
Patito.-: No, no, es la primera vez, pero siempre lo se. Es fácil.
Ardilla.-: ¿Ah sí? ¿Y como lo sabes? Cuéntame.
Patito.-: Mira que fácil. Allí hay exactamente y justamente lo que hay, ni más ni menos.
Ardilla.-: Patito, ¿y que es eso?
Patito.-: Pones cara rara, no te convence.
Ardilla.-: No me convences para nada, me hablas en difícil.
Patito.-: A ver cómo te lo explico. Mira, ya anduvimos un trecho.
Ardilla.-: Tienes que decírmelo en lenguaje de ardilla. ¿Quieres aprenderlo?
Patito.-: Si, quiero. Me gusta aprender.
Ardilla.-: Es fácil, patito. Primero tienes que sonreír, luego frotas las alas, mueves la colita y abres y cierras los ojos muy rápido.
Patito.-: Pero si no me dejas decirlas. ¿Tú viste lo que anduvimos?
Ardilla.-: Sí, un buen trecho y ya tengo hambre.
Patito.-: Siempre tienes hambre, eres una tragona. ¿Que ves aquí?
Ardilla.-: Que el camino sigue, parece que nunca fuera a terminar
Patito.-: Te pregunto qué es lo que ves aquí.
Ardilla.-: No se que veo, ¿que veo? ¡Todo está igual que antes!
Patito.-: ¿No ves estas piedras, la hierba, esas flores, el seto, las zarzas, el canal de riego, los castaños?
Ardilla.-: Esos me gustan, vamos por unas castañas.
Patito.-: Tendrás que esperar a que pase el verano, no hay castañas ahora. Menos mal yo metí avellanas en la mochila. Toma.
Ardilla.-: ¡Ñam, ñam! Esto es lo que me hacía falta para seguir. Patito, ¿y tú que comes?
Patito.-: Primero te digo lo que te iba a decir y luego vamos a comer. Como se nota que eres una ardilla inquieta.
Ardilla.-: Sigamos caminando y conversando entonces. Ahora ya comí y puedo escucharte
Patito.-: Te hablaba de las cosas que ves aquí.
Ardilla.-: Me gustaría que tú también comieras un poquito.
Patito.-: Mucha gente se pasa la vida preguntándose que hay más allá, o lamentando lo que se dejaron atrás.
Ardilla.-: ¿Y que hay con eso?
Patito.-: Que no se dan cuenta de lo que tienen delante, no lo ven. Y es lo único que podemos ver, porque un poco más allá, y ya no lo veremos.
Ardilla.-: ¿Será por eso que no encuentran lo que buscan?
Patito.-: Si, por eso.
Ardilla.-: Que interesante patito, me gusta esa reflexión.
Patito.-: Se pierden el hoy por escudriñar el mañana.
Ardilla.-: O por recordar el pasado.
Patito.- Ahora si podemos comer, ¿me acompañas?
Ardilla.-: A comer siempre te acompañaré, patito. Quiero ver qué comes.
Patito.-: Pues ven, aunque no creo que solo para ver.
(Y el Patito sonrió por primera vez.)
Ardilla.-: Tú lo sabes todo, ¿eh patito?

4 comentarios:

Mercedes dijo...

Jajajajajja. Qué lindo, superlindo, hermoso, superhermoso.
Muy bueno. Guay. Me ha encantado.
Un beso enorme para la ardilla y otro igual para el patito.
¡Plas! ¡plas! ¡plas! (son aplausos virtuales).

XoseAntón dijo...

Jajaja, me sumo a los aplausos virtuales de Mercedes. Un "teatro de fábula", genial.

Hola, paisano, te descubrí en el blog de Teresa. Ha sido un placer, y por lo que veo ahora en tu blog, continúa.

Un saúdo.

Gaby Caro dijo...

Querido patito, ¿Por qué no nos cuentas de ese cuadro tan lindo? Me gustaría escuchar la historia que hay atrás de esa pintura. Además, estoy segura que todos quieren escucharte también.

MarianGardi dijo...

Este cuento es de una ternura maxima.
Ese patito es muy listo y la ardilla es un pco gansa jajaja
Pero son buenos ocmpis!!
Besines