La comisaría de papel, era una sección de la Codorniz en donde se reseñaban las meteduras de pata de la prensa.
Hoy se echa de menos una revista como esa, donde el humor satiriza con buen talante y buen hablar todo cuanto sucede en la geografía nacional.
Se escribieron muchas leyendas sobre la Codorniz, pero algunas cosas no son leyenda y yo lo puedo atestiguar pues tengo unos cuantos números.
En uno de ellos, por ejemplo, en la portada, podián verse las caricaturas de varios ministros con unas grandes botas de pescador de río, en las agua del Turía en Valencia desbordado. El titular decía: "los ministros se ponen las botas en Valencia".
Escuchando la radio, leyendo la prensa, viendo la televisión y sobre todo las redes sociales, me encontré con que el mal hablar no es propio solo de gente con pocos estudios y de mal vivir, algunos escritores, periodistas, políticos, altos cargos de la administración, utilizan a veces un lenguaje soez y barriobajero, más propio de delincuentes y gente de mal vivir, que el que se supone han de emplear aquellos que han de dar ejemplo al pueblo.
Sería interesante volver a reeditar la cárcal y la comisaría de papel, para meter en ellas todas las salidas de tono en cuanto a lenguaje de estos insignes "maestros" que en lugar de enseñar estropean la preciosa lengua que nos ha legado el insigne Don Miguel.
viernes, 8 de marzo de 2019
miércoles, 27 de febrero de 2019
Elecciones en la granja, bienvenida a Mulaina y Bueyamin
![]() |
| Patodour, Caballete, Mulaina, Bueyamin y Vakaloka |
SABUESO.-
¡Silencio!… ¡Silencio! ¡He dicho silencio, y es silencio, ya! (Se hace silencio de repente). ¡Orden!
¡Vamos a comenzar esta asamblea! Queridos amigos todos, Nos hemos reunido en el
día de hoy, previa convocatoria, para llevar a cabo…
PATOSO.- (Estornuda ruidosamente). ¡Atchís!
OVEJUNA.-
¡Salud!
PATOSO.-
¡Gracias!
PATÓN.- (También estornuda). ¡Atchís!
OVEJUELA.-
¡Salud!
PATÓN.-
¡Gracias!
OVEJOTA.-
¡Atchís!
PATODOURO.-
¡Saúde!
(A
partir de aquí, todos siguen haciendo la gracia, estornudando unos, salud, y
gracias...)
SABUESO.- ¡Se acabó! ¡Silencio! ¡Basta de estornudos!
¡Silencio he dicho!
GALLETA.-
¡Silencio!
(Ahora,
todos se hacen eco, y van repitiendo ¡Silencio! ¡Silencio!).
PATERO.-
¡Silencio!
PATOS, OVEJAS
Y GALLINAS: ¡Silencio! ¡Silencio!
(Se
organiza un gran revuelo. SABUESO Se sube encima de la mesa, agita la
campanilla con violencia y da un grito)
SABUESO.- ¡¡Silencio!!
(Se hace
silencio de inmediato… con bastante susto por parte de todos).
SABUESO.- No voy a tolerar, ¡tolerar!, de ningún modo, ¡de ningún modo! que se vuelvan a producir alborotos, ¡alborotos! ¿Está claro? Vamos a proceder con orden, ¡con orden! y moderación, ¡moderación!
(Entran
en ese momento CABALLETE, VAKALOKA, MULAINA Y BUEYAMIN.)
CABALLETE.-
¡Buenas noches a todos! Señor Presidente, ¿puedo hacer uso de la palabra?
SABUESO.-
Naturalmente que puedes Caballete. Tienes la palabra, habla.
CABALLETE.-
Gracias. Amigos míos, como podéis ver vengo bien acompañado. Son dos nuevos
amigos, que han llegado de muy lejos, y en vuestro nombre, Vakaloka y yo, los
hemos acogido, les hemos proporcionado alimento y descanso. Se trata de Mulaina
y Bueyamin. (Al nombrarlos Mulaina y
Bueyamin, saludan cortésmente a todos).
SABUESO.- En
nombre de todos os doy la bienvenida.
OVEJOTA.- Bienvenidos.
PATOSO.- Este
es vuestro hogar
OVEJUNA.-
Podéis contar conmigo.
PATODOURO.-
Peça-me o que queiras.
OVEJUELA.-
Qué os encontréis a gusto.
PATÓN.- Nos
sentimos felices de recibiros.
OVEJILLA.-
Queremos ser vuestros amigos.
PATERO.-
Contad con nosotros.
GANSY.-
Respetuosamente os acogemos.
ASNOLFO.- Ya
sois de los nuestros.
GALINDO.-
Platicaremos amigos.
GORRINA –
Daremos un baile de bienvenida.
MULAINA.-
Sois muy atentos amigos.
BUEYAMIN.-
Nos sentimos muy a gusto entre vosotros.
OVEJOTA.-
¿Estáis muy cansados?
PATOSO.-
¿Venís de muy lejos?
OVEJUNA.-
¿Habéis visto cosas lindas?
PATODOURO.-
¿custou muito a viagem?
OVEJUELA.-
¿Os habéis divertido?
PATERO.-
¿Habéis conocido muchos lugares?
OVEJILLA.-
¿Habéis comido ya?
PATÓN.-
¿Habéis tenido algún problema?
(Todos preguntan, quieren saber, MULAINA Y
CABALLETE, quieren contestar a todos y se monta un barullo).
SABUESO.- Amigos, queridos amigos, por favor,
por favor, no agobiéis a nuestros amigos. Todos sois muy amables, y ellos ya lo
saben, pero además de ser amables no seáis también cotillas y marujones. Es
bueno atender a los huéspedes, pero no por ello desatender nuestras
obligaciones. Así, que, por favor, tomad asiento todos, en orden. Mulaina y
Bueyamin ya son de los nuestros y se sientan entre nosotros. Y ahora…
VAKALOKA.-
¡Sr. Presidente!
SABUESO.-
¿Qué ocurre ahora Vakaloka?
VAKALOKA.-
Quisiera hacer una proposición.
SABUESO.-
Ahora no, ahora no, aún es pronto, no hemos empezado, y si no hemos empezado,
no podemos continuar, y si no continuamos, no podemos tener ni proposiciones ni
podemos tener nada de anda. ¿Lo entiendes? ¿Lo entendéis? ¿Queréis no
interrumpir más, por favor?
VAKALOKA.-
Vale, vale, Sabueso. Tú llevas el control, de acuerdo, pero me gustaría que se
tome nota, de que quiero hacer una proposición, y de que en cuanto lo veas
posible y dispongas que ya se puedan hacer propuestas, no te olvides, yo quiero
hacer una, nada más, y que conste que yo quiero hacerla.
SABUESO.-
Está bien, está bien, lo tendré en cuenta. ¿Estás tranquila ya? ¿Puedo
continuar?
VAKALOKA.-
Puedes, pero que conste, que yo…
SABUESO.-
Consta, consta, si, quieres hacer una proposición, no te preocupes. Y ahora,
prosigo. Todos sabéis, que tenemos elecciones.
TODOS.- ¡Lo
sabemos!
SABUESO.-
Sabéis que tenemos el deber, el sagrado deber, de colaborar para, entre todos,
elegir un nuevo jefe, un jefe que será nuestro guía y conductor, durante treces
lunas.
TODOS.- ¡Lo
sabemos!
SABUESO.-
Sabéis que nos hemos reunido para eso.
TODOS.- ¡Lo
sabemos!
SABUESO.-
Sabéis, que en este momento, cualquiera de vosotros puede proponer a alguien
para jefe, y ese alguien propuesto, puede hacer uso de la palabra, para
decirnos si acepta ser nuestro jefe, en caso de salir elegido y como llevaría a
cabo su labor de jefe.
TODOS.- ¡Lo
sabemos!
SABUESO.-
Bien, pues como sabéis todo eso, y más, ahora vamos a proceder a la elección de
secretarios para que se pueda levantar acta de todo cuanto aquí ocurra y se
diga. ¿Alguna propuesta?
VAKALOKA.-
¡Yo, yo!
SABUESO.-
Puedes hablar Vakaloka. Tu momento ha llegado.
VAKALOKA.- Yo
propongo, que como hemos aceptado y acogido a Mulaina y Bueyamin entre
nosotros, y como entra dentro de lo posible, que ellos decidan formar parte de
nuestra comunidad, y como se les ha invitado a participar en estas elecciones,
pues que también puedan contribuir en ellas con su voto.
ASNOLFO.- Si,
si, naturalmente, que voten.
![]() |
| Caballete y Mulaina |
CABALLETE.-
Claro, que voten.
TODOS.- ¡Qué
voten! ¡Qué voten! ¡Qué voten!
SABUESO.- De
acuerdo, de acuerdo. Es una buena propuesta Vakaloka. ¿Qué os parece?
TODOS.- Nos
parece bien, que voten.
SABUESO.-
Aprobada la propuesta por mayoría. Mulaina, Bueyamin, ya formáis parte con
pleno derecho de nuestra comunidad. Tenéis voz y voto. Y como tenéis voz podéis
hacer uso de ella ahora mismo, si queréis decirnos algo.
MULAINA.-
Solo podemos decir: Gracias, gracias amigos, gracias por vuestra acogida, por
vuestra ternura, por vuestro cariño. Nunca olvidaremos lo bien que os portáis
con nosotros. No sé si sabremos hacerlo bien, pero intentaremos ayudaros en
todo lo que podamos.
BUEYAMIN.-
Amigos, solo dos palabras, permitid que os diga algo: Vuestra paja es
excelente, vuestro pesebre es excelente. Vuestra granja es excelente. ¡Qué
lugar tan acogedor es este! Y vosotros, vosotros sois formidables. ¿Qué más
puede pedir uno en la vida? Un hogar y una familia, eso sois vosotros, desde
ahora, para mí.
OVEJOTA.-
¡Bravo!
PATOSO.-
¡Bien!
OVEJUNA.-
Tres hurras por nuestros nuevos amigos. ¡Hip, hip!
TODOS.-
¡Hurra!
OVEJUNA.-
¡Hip, hip!
TODOS.-
¡Hurra!
OVEJUNA.-
¡Hip, hip!
TODOS.-
¡Hurra!
miércoles, 20 de febrero de 2019
Elecciones en la Granja
ELECCIONES EN LA GRANJA
Personajes:
1.
Mulaina Una mula fina
2. Bueyamín El Buey gentil
2. Bueyamín El Buey gentil
3.
Caballete El caballo inteligente
4.
Vakaloka La vaca un poco mala, un poco loca
5.
Gallardo El gallo dulce y tierno
6.
Sabueso El perro, tranquilo y con seso.
7.
Galindo El gatito lindo
8.
Gansy La gansa, tierna y elegante
9.
Asnolfo El burro sabio.
10.
Gorrina La cerdita bailarina
11.
Ovejota La gran oveja torpe y grandota
12.
Ovejuna La oveja linda como ninguna.
13.
Ovejuela La oveja pilluela
14.
Ovejilla La oveja lista como una ardilla
15.
Gallalena La gallina más rellena
16.
Galleta La gallina más inquieta
17.
Patoso El pato feliz
18.
Patodouro O pato cheio de ouro
19.
Patón El pato que piensa un montón
20.
Patero El pato guerrero
CUADRO PRIMERO
(La
escena está vacía, el decorado, pues algo muy sencillo que nos sugiera que
estamos en una granja. Entran por la derecha CABALLETE, MULAINA, VAKALOKA y
BUEYAMIN).
CABALLETE.- Por aquí, por aquí
amigos. Este es nuestro hogar, y nos sentimos muy complacidos de teneros como
huéspedes.
MULAINA.- Qué
amable.
CABALLETE.-
Es lo menos que podemos hacer con unos viajeros.
MULAINA.-
Hace mucho tiempo que hemos emprendido nuestro viaje.
CABALETE.- Se
os ve cansados. Aquí podréis descansar amigos.
MULAINA.-
¡Qué agradable parece este sitio!
VAKALOKA.- No
está mal. Podría estar mejor, pero no está mal. Aunque, es posible que pronto
cambien las cosas por aquí.
BUEYAMIN.- ¿Cambiar?,
¿Qué va a cambiar?
CABALLETE.-
Vakaloka, no creo que este sea el momento más apropiado.
MULAINA.-
¿Qué ocurre?
CABALLETE.-
¿Estaréis muy cansados, no?
BUEYAMIN.-
Bastante, bastante cansados.
MULAINA.- Si,
venimos de muy lejos.
BUEYAMIN.-
Hace mucho tiempo, que emprendimos el camino.
VAKALOKA.- ¿Y
de dónde venís?
CABALLETE.-
Vakaloka, no es momento de preguntas. Seguidme por favor. Es por aquí.
BUEYAMIN.-
Gracias amigo.
MULAINA.-
Sois muy generosos.
BUEYAMIN.-
Muy amables.
VAKALOKA.-
¿Sí?, ¿De verdad?
CABALLETE.-
¿Tenéis hambre?
BUEYAMIN.-
Si, si, claro que tenemos hambre. Llevamos muchas horas sin echarnos una brizna
de hierba a la boca.
MULAINA.- ¿A
qué te referías cuando hablaste de cambios?
VAKALOKA.-
Mira, es que vamos a tener elecciones.
BUEYAMIN.-
¿Elecciones?
CABALLETE.-
Sí. Estamos de elecciones. En nuestra comunidad, cada 13 lunas elegimos jefe.
VAKALOKA.-
Hoy se presentarán los candidatos.
BUEYAMIN.-
Eso suena divertido.
VAKALOKA.-
Si, habrá un buen jaleo. Podéis asistir.
BUEYAMIN.-
¿Nosotros?
MULAINA.- No
conocemos a nadie.
BUEYAMIN.-
Somos forasteros.
CABALLETE.-
No, no, nadie es forastero en nuestra granja.
VAKALOKA.-
Así que no perdáis más tiempo si queréis volver a tiempo, si pensáis quedaros
también podréis votar.
MULAINA.-
¿Votar?, si no conocemos a nadie
VAKALOKA.- Me
conocéis a mí. Imaginaros que alguien me presenta como candidata, je, je..
BUEYAMIN.-
¿Tu, una candidata?
CABALLETE.-
Seguidme.
(VAKALOKA y
Bueyamín, quedan rezagados)
BUEYAMIN.- ¿De verdad vas a ser una candidata?
VAKALOKA.- Pues claro. ¿Me vas a votar?
BUEYAMIN.- Tu nombre es Vakaloka, ¿verdad?
VAKALOKA.- Sí.
BUEYAMIN.- Qué nombre tan bonito.
VAKALOKA.- ¿Te gusta?
BUEYAMIN.- Sí, mucho, pero.
VAKALOKA.- Pero que.
BUEYAMIN.- Pero no tanto como tus ojos.
VAKALOKA.- ¿Ah, sí? Entonces, ¿me votarás?
BUEYAMIN.- ¡Ay, Vakaloka, Vakaloka! ¡Qué zalamera! ¡Si me lo
pides con esos ojitos, mirándome tan tiernamente!
VAKALOKA.- ¿Me votarás?
BUEYAMIN.- Y si lo hago, ¿qué harás?
VAKALOKA.- Si me votas lo sabrás.
BUEYAMIN.- Eso es trampa Vakaloka.
VAKALOKA.- Ja, ja, sin trampas no se puede ganar.
(Salen todos. Nada más quedarse la escena vacía,
suena la música, y al son de ella, salen bailando el resto de los personajes. Traen sillas
suficientes para todos, y las van colocando en dos grupos laterales, de forma
que queden sentados, cuando llegue el momento, a ambos lados de la mesa central
para la presidencia, donde pueden situarse uno o dos micros.)
Canción: Las Elecciones
Son las elecciones,
Son las elecciones,
Hemos de instalar,
Hemos de ordenar,
Sillas, mesa, urnas,
Todo lo que urja.
Si quieres votar,
hay que trabajar.
Una silla aquí,
Una mesa allá,
Lápiz y papel
Para apuntar.
Un micro muy grande
Para aquel que hable
Y para que el presi
Pueda moderar.
Habrá que barrer,
Habrá que ordenar.
Habrá que apurar,
Habrá que correr,
Muy rápidamente
Diligentemente.
Hay que comenzar,
Ya sin demorar.
Es muy importante,
Tener gobernante,
Alguien que nos mande,
Y nos salvaguarde.,
Pero mientras tanto,,
Al son de este canto,
Alguien que nos mande,
Vamos a bailar,,
Hay que disfrutar.
(Y
se ponen todos a bailar alegremente, luego de haber colocado las sillas y la
mesa para la presidencia, terminando con una gran algarabía. Finalmente
SABUESO, se pone tras la mesa, y tomando la campanilla la agita, hasta que se
va haciendo silencio. )
-
martes, 3 de febrero de 2009
Premio dardo

Recibimos este premio dardo de manos de Mariam Gardi, cuando nuestro blog todavía es un bebé que aun no sabe caminar. Agradecemos este empujoncito para crecer. Es un honor recibirlo de alguien que transmite los sentimientos con ese don que Dios puso en el corazón de cada persona, para distinguir la belleza.
Si se desea distinguir a otros Bloggers por esos mismos méritos deberán seguirse estas sencillas bases:
1- Seleccionar a cinco o màs Bloggers
2- Poner el enlace en nuestro Blog de quién nos concedió el premio.
Ahora tengo que pasar el premio:
A El Desván de la memoria por su formidable calidad literaria
http://desvaneros.blogspot.com/
A Mercedes Martín Alfaya, por entrañable calidad humana, literaria y poética en
http://mercedesmartinalfaya.blogspot.com/
A Teresa Cameselle, por su afectuosa humanidad y calidad literaria en
http://teresacameselle.blogspot.com/
A Felisa Moreno por su dulce sonrisa literariá en
http://felisamorenoortega.blogspot.com/
A Dorotea por su creatividad y búsqueda incansable
http://doroteafuldebenke.blogspot.com/
A Carmen Andújar por su bondadosa calidad artística y humana en
http://carmenandujarzorrilla.blogspot.com/
A Juan Manuel Rodriguez de Sousa por su delicada calidad poética en
http://sinopsisdelarte.blogspot.com/
A Celia por su simpatía teatral y calidad humana en
http://celiaalvarezfresno.blogspot.com/
Si se desea distinguir a otros Bloggers por esos mismos méritos deberán seguirse estas sencillas bases:
1- Seleccionar a cinco o màs Bloggers
2- Poner el enlace en nuestro Blog de quién nos concedió el premio.
Ahora tengo que pasar el premio:
A El Desván de la memoria por su formidable calidad literaria
http://desvaneros.blogspot.com/
A Mercedes Martín Alfaya, por entrañable calidad humana, literaria y poética en
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A Teresa Cameselle, por su afectuosa humanidad y calidad literaria en
http://teresacameselle.blogspot.com/
A Felisa Moreno por su dulce sonrisa literariá en
http://felisamorenoortega.blogspot.com/
A Dorotea por su creatividad y búsqueda incansable
http://doroteafuldebenke.blogspot.com/
A Carmen Andújar por su bondadosa calidad artística y humana en
http://carmenandujarzorrilla.blogspot.com/
A Juan Manuel Rodriguez de Sousa por su delicada calidad poética en
http://sinopsisdelarte.blogspot.com/
A Celia por su simpatía teatral y calidad humana en
http://celiaalvarezfresno.blogspot.com/
martes, 13 de enero de 2009
Hoy, miércoles
Yo estaba prisionero pero abrí la ventana y enseguida me llegó el aliento, las voces de ánimo, la mano extendida para comunicarme el calor de la esperanza.
Ayer publiqué en una revista digital en la que participo, un artículo en el que hablaba de un amigo. Era una forma concreta para hablar de la amistad. No puse su nombre, ni describí sus facciones. Y lo primero que vi hoy, fue su comentario. El se había reconocido y sentí la ternura de su abrazo a través de las palabras. Más tarde leí los comentarios a lo que escribí aquí. Y no fueron simplemente comentarios, fueron abrazos, abrazos intensos, de esos que se fabrican solo para los amigos, o para los amantes. Y me sentí amado.
Entonces recordé los versos de Unamuno:
“Solo el esclavo canta libertad,
El libre, el verdaderamente libre,
Canta amor”.
Y yo voy a intentar abrir los labios para cantar.
Jesús
Ayer publiqué en una revista digital en la que participo, un artículo en el que hablaba de un amigo. Era una forma concreta para hablar de la amistad. No puse su nombre, ni describí sus facciones. Y lo primero que vi hoy, fue su comentario. El se había reconocido y sentí la ternura de su abrazo a través de las palabras. Más tarde leí los comentarios a lo que escribí aquí. Y no fueron simplemente comentarios, fueron abrazos, abrazos intensos, de esos que se fabrican solo para los amigos, o para los amantes. Y me sentí amado.
Entonces recordé los versos de Unamuno:
“Solo el esclavo canta libertad,
El libre, el verdaderamente libre,
Canta amor”.
Y yo voy a intentar abrir los labios para cantar.
Jesús
Hoy, martes
Hoy es martes. Un dia luminoso, frio, pero lleno de luz y sin embargo me siento prisionero. No hay rejas, solo ventanas por donde entra el sol. Estoy en zapatillas preso de mis sentimientos. Sin rumbo. Quiero salir de esta cárcel y no lo hago. "Tengo que terminar algunas cosas", me digo. Y me acuerdo de Penélope y me entra una angustia que aprieta mi garganta y el ánimo se retuerce como los hilos de una cuerda.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Mis viajes a Zambia: capítulo XVII
Martes, 21 de febrero de 2006.
Me despierta JM diciéndome que son las cinco. El móvil no ha sonado. Lo reviso y me entero de que no estaba conectada la alarma. Hay que apurar. Recogemos a las chicas y nos vamos al aeropuerto. Llueve. Llegamos al aeropuerto un poco después de las seis. JM sube con Imelda a las oficinas de la British. Los demás esperamos junto a las maletas. Regresan con la noticia de que es posible que la maleta de Imelda esté en Madrid. Ahí tendremos que reclamar los cien dólares por los dos días perdidos en Lusaka, esperando por las maletas y luego reclamar la maleta de Imelda.
Nos vamos por la ventanilla del visado y luego la policía. Ahí nos despedimos de JM, el ya no puede entrar. Después de facturar subimos a la zona de embarque. Solo disponemos de quince dólares posteriores al 96 para desayunar. Imelda dice que no nos alcanza para el desayuno porque había visto los precios. Pero en la cafetería, un té o un café cuesta menos de dos dólares. Pedimos tostadas con mermelada. La cuenta llega a veinte dólares. Pagamos con dos billetes de diez, de los que al parecer no sirven y pasan. A mi me pareció como que la camarera se los entregada a una chica de color en la barra.
Después de desayunar, mientras esperamos, voy a una tienda de ropa a preguntar por un vestido típico africano para mi nieta. Me muestran uno muy lindo. Cuesta quince dólares y en euros me cobran lo mismo. Aquí los pareos cuestan cinco y diez euros, más baratos que en el mercadillo. La pena es no disponer de dólares, pues sería un treinta por ciento más barato. Me llevo dos y un vestido. Aun estamos con las compras cuando avisan para embarcar. Mauro se ha ido al baño.
Al fin subimos al avión. Es más pequeño que el que nos llevó a Johannesburgo. Nos tocan las filas 18 y 10 en un lateral, encima del ala. A las dos horas nos traen la comida. Es un poco temprano, pero bueno. Yo tomo pollo, ensalada de frutas, zumo, mermelada y una madalena un poco rara que sabe a manzana. Tomo té e Imelda también por error. Es demasiado impulsiva. Veo una película y pasa el tiempo. Quedan unas seis horas para llegar a Londres. Intento descansar un rato. Estamos casi a cinco mil km. de Londres. Ahí abajo queda Bossangoa. La temperatura es de 43ª C bajo cero, en el exterior, claro. Son las 11,45, hora española. No logro dormir. Termino de ver la película, sobre la vida de un músico que tiene problemas con la bebida y al final se reconcilia con su esposa. Me dedico a observar a una pareja con un bebé muy lindo, rubio y sonriente. Ella es algo redondita, con una cara simpática, aire inglés y el parece el de los Simpson: un gran cabezón con gafas. Por el pasillo camina un señor de pelo blanco y gran bigote, muy tostado por el sol, parece Livingstone. Tengo que ir al baño.
Llegamos a Londres con tiempo de sobra. Aun tenemos media hora de espera antes que nos den la puerta de embarque. Volamos hacia España. El viaje es muy tranquilo. Leo el libro de González Carvajal, que es muy interesante, sobre la globalización. Imelda duerme casi todo el tiempo. Nos ponen un bocata y una ensaladilla de frutas. El bocata lleva mayonesa y no lo tomo.
Ya estamos en Madrid. En la espera por el equipaje llamo a mi hija, que ya está esperando. Ellos se van a un hotel y yo con mi hija a su casa en Alcorcón. Tomando un té, viendo fotos y un poco de grabación se nos va el tiempo volando. Me voy a la cama a las dos y veinte. Nos levantaremos a las cinco. Me quedo dormido enseguida.
Miércoles, 22 de febrero de 2006.
Me despierta mi hija. Estoy algo atontado. Todo a correr, incluso el añorado colacao. ¡Por fin! ¡Colacao! Mis compañeros ya están en el aeropuerto. Después de facturar, ellos desayunan hasta el embarque. Aprovecho para poner al día mis notas. En dos horas mas o menos estaremos en casa. Hace frío. Hemos vuelto al invierno, después de un breve verano en Zambia. Ha llegado a su fin una experiencia inolvidable. Y lo mejor de todo es el deseo de volver pronto.
Me despierta JM diciéndome que son las cinco. El móvil no ha sonado. Lo reviso y me entero de que no estaba conectada la alarma. Hay que apurar. Recogemos a las chicas y nos vamos al aeropuerto. Llueve. Llegamos al aeropuerto un poco después de las seis. JM sube con Imelda a las oficinas de la British. Los demás esperamos junto a las maletas. Regresan con la noticia de que es posible que la maleta de Imelda esté en Madrid. Ahí tendremos que reclamar los cien dólares por los dos días perdidos en Lusaka, esperando por las maletas y luego reclamar la maleta de Imelda.
Nos vamos por la ventanilla del visado y luego la policía. Ahí nos despedimos de JM, el ya no puede entrar. Después de facturar subimos a la zona de embarque. Solo disponemos de quince dólares posteriores al 96 para desayunar. Imelda dice que no nos alcanza para el desayuno porque había visto los precios. Pero en la cafetería, un té o un café cuesta menos de dos dólares. Pedimos tostadas con mermelada. La cuenta llega a veinte dólares. Pagamos con dos billetes de diez, de los que al parecer no sirven y pasan. A mi me pareció como que la camarera se los entregada a una chica de color en la barra.
Después de desayunar, mientras esperamos, voy a una tienda de ropa a preguntar por un vestido típico africano para mi nieta. Me muestran uno muy lindo. Cuesta quince dólares y en euros me cobran lo mismo. Aquí los pareos cuestan cinco y diez euros, más baratos que en el mercadillo. La pena es no disponer de dólares, pues sería un treinta por ciento más barato. Me llevo dos y un vestido. Aun estamos con las compras cuando avisan para embarcar. Mauro se ha ido al baño.
Al fin subimos al avión. Es más pequeño que el que nos llevó a Johannesburgo. Nos tocan las filas 18 y 10 en un lateral, encima del ala. A las dos horas nos traen la comida. Es un poco temprano, pero bueno. Yo tomo pollo, ensalada de frutas, zumo, mermelada y una madalena un poco rara que sabe a manzana. Tomo té e Imelda también por error. Es demasiado impulsiva. Veo una película y pasa el tiempo. Quedan unas seis horas para llegar a Londres. Intento descansar un rato. Estamos casi a cinco mil km. de Londres. Ahí abajo queda Bossangoa. La temperatura es de 43ª C bajo cero, en el exterior, claro. Son las 11,45, hora española. No logro dormir. Termino de ver la película, sobre la vida de un músico que tiene problemas con la bebida y al final se reconcilia con su esposa. Me dedico a observar a una pareja con un bebé muy lindo, rubio y sonriente. Ella es algo redondita, con una cara simpática, aire inglés y el parece el de los Simpson: un gran cabezón con gafas. Por el pasillo camina un señor de pelo blanco y gran bigote, muy tostado por el sol, parece Livingstone. Tengo que ir al baño.
Llegamos a Londres con tiempo de sobra. Aun tenemos media hora de espera antes que nos den la puerta de embarque. Volamos hacia España. El viaje es muy tranquilo. Leo el libro de González Carvajal, que es muy interesante, sobre la globalización. Imelda duerme casi todo el tiempo. Nos ponen un bocata y una ensaladilla de frutas. El bocata lleva mayonesa y no lo tomo.
Ya estamos en Madrid. En la espera por el equipaje llamo a mi hija, que ya está esperando. Ellos se van a un hotel y yo con mi hija a su casa en Alcorcón. Tomando un té, viendo fotos y un poco de grabación se nos va el tiempo volando. Me voy a la cama a las dos y veinte. Nos levantaremos a las cinco. Me quedo dormido enseguida.
Miércoles, 22 de febrero de 2006.
Me despierta mi hija. Estoy algo atontado. Todo a correr, incluso el añorado colacao. ¡Por fin! ¡Colacao! Mis compañeros ya están en el aeropuerto. Después de facturar, ellos desayunan hasta el embarque. Aprovecho para poner al día mis notas. En dos horas mas o menos estaremos en casa. Hace frío. Hemos vuelto al invierno, después de un breve verano en Zambia. Ha llegado a su fin una experiencia inolvidable. Y lo mejor de todo es el deseo de volver pronto.
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